30 diciembre, 2009

Siempre fuí un tanto inconformista. Siempre quise más, sumergida en una busqueda caprichosa de la felicidad.
Buscando obsesivamente algo que lo único que traía era amargura, porque esa felicidad que busco es la que de verdad me tortura.
Todos, en general, vivimos amargados buscando eso que nos falta, eso que no tenemos, ese algo que de tenerlo nos haría más felices.
Vivimos en las puertas de cielo, siempre a punto de entrar, a punto de llegar, pero ahí quedamos, en el intento. Siempre a punto de...
Vivimos en las puertas del paraíso, pero creanme, que si cruzamos esas puertas, todo se termina. Porque la felicidad supuesta, ese cielo, ese paraíso es que nada falte. Pero qué pasa? Siempre algo nos falta. Y está muy bien que así sea, porque eso que nos falta es lo que nos mantiene vivos...
La felicidad no es tenerlo todo... La felicidad son esos momentos fugaces, maravilloso, preciados, sorprendentes. Son esos regalos que nos da la vida en el momento que menos lo imaginamos. Esos que a su llegada nos dejan atónitos, perplejos, vulnerables. Que simplemente sucenden y al hacerlo nos vuelven burbujas flotando en el viento.

24 diciembre, 2009

Al imaginar nuestra vida nos convertimos en un personaje de nuestra propia novela. Perseguimos siempre esa vida que imaginamos. ¿Pero cómo se hace para vivir si sabés que la vida que imaginaste nunca se va a concretar?
Lo que nos sostiene son los sueños ¿pero cómo haces cuando entendés que eso es imposible? ¿Hay que conformarse con la vida que nos toca?
Hacemos lo imposible por ajustar la vida a lo que imaginamos. Y la vida se resiste, se revela nuestra idea de cómo debe ser.
El problema de los sueños es que a veces se convierten en caprichos, querés esa felicidad que soñaste o nada.
Cuanto más frondosa es nuestra imaginación, más grande es la decepción. Cualquier detalle distinto a lo que imaginás arruina la felicidad.
Duele mucho la realidad cuando sos un soñador.

Creemos que lo que duele es la realidad, pero puede ser que lo que duela sea el ideal.
La vida que imaginás puede ser un sueño, pero también puede convertirse en una cárcel. Imaginar tu vida ideal es genial, pero que la vida imagine por vos es mucho mejor.
A veces hay que dejarse sorprender.
La obsesión por el ideal te puede hacer perder de vista lo real, lo verdadero, lo que necesitás, nada está a la altura de un ideal.
Si queremos concretar los sueños lo mejor es empezar por matar al ideal. No me refiero a matar los ideales, sino que hay veces que uno se imagina su vida como si fuera una película, una epopeya heroica, y es muy difícil estar a la altura de ese ideal.

El ideal es una luz muy brillante, tanto que puede terminar opacando la realidad. Podés sufrir toda la vida por ese ideal, hermoso, puro, brillante, pero lejano y cada vez más lejano.
Hay que poder distinguir los sueños del ideal.
Los sueños son pequeñas excusas que nos ayudan a crecer. El ideal es una gran mole de oro que nos paraliza.
En cambio la realidad es frágil, endeble, imperfecta, pero verdadera. Porque al final del camino uno puede contar la vida que vivió, no la que imaginó.
Entonces mejor que imaginar la vida, es vivir la vida.

23 diciembre, 2009

No voy a acostarme en medio de la cama a mirar el techo y a hacerme preguntas existenciales, sólo voy a decir que llega un momento en el que me pregunto que pasará de ahora en más. Cómo o con qué me sorprenderá la vida? Qué más puede pasar que no haya pasado antes? Será que de aquí en adelante todo va a repetirse? Porque ya no se qué más contar, ya no se qué más decir. Será hora de hacer silencio y dejar lugar a la incertidumbre? A la inquietud? Al miedo? A la irresolución?
Será que alguien tiene mis respuestas?
Porque estoy nadando en un mar de vacilaciones llenas de preguntas que no ven tierra, qué no oyen voces (por lo menos otra que no sea la de él).
Y acá lo encontramos una vez más. Mi leit motiv. Mi talón de Aquiles. Mi debilidad.
Tengo el mundo al revés y es la primera vez, en tanto tiempo, que no tengo nada que decir. No se cómo explicarle, cómo hacerle entender de que esto es real, tan real que es maravilloso, que no importa cuando y no importa donde, pero que se va a dar.
Me hago de coraje y saco fuerzas de donde no las tengo para llenarme de valor y decir. Me convenzo e intento hacerlo con él, pero no puedo ir en contra de la marea; aunque sea infiel a mi filosofía de vida y a lo que realmente quiero, no puedo ir en contra del destino.
Uno cree que controla su vida, pero el destino lentamente se va configurando. Una serie de circunstancias, decisiones y casualidades van construyendo el destino. Cabos sueltos, detalles ínfimos, imprevistos. Es una maquinaria precisa y minuciosa que va reuniendo todas las piezas.
Nos sentimos artífices, alquimistas. Nos creemos dioses poderosos e invencibles, y sólo somos marionetas del destino…En el lugar menos pensado, de una manera imposible de imaginar, todo se va armando. Avanzamos inconscientemente mientras la trama se va entrelazando de forma misteriosa, un mecanismo de relojería asido por el destino. Aunque corramos en la dirección contraria no se puede escapar, porque no somos nosotros lo que vamos hacia el destino, sino éste el que viene a buscarnos tarde o temprano…El destino es como un profesional de todas las profesiones.
El destino a veces es realista, urde y entrelaza la trama con pericia. Como buen guionista pone personajes en el momento y en el lugar indicado que permite que la acción avance hacia donde él quiere que avance. Así escribe el destino, dando giros a la historia permanentemente. Es estratega. Mueve las fichas, despliega sus tropas en el campo de batalla y sabe cómo dar su golpe certero…El destino es como un superhéroe con poderes ilimitados, puede todo. Puede con todo. Pero como todo superhéroe tiene una debilidad, y la debilidad del destino, son las acciones humanas.
Las acciones y decisiones acertadas podrán cambiar el destino, o ir finalmente a su encuentro...
El amor va a ser el único que pueda contra esto, porque el amor no se encuentra, el amor TE encuentra, y cuando llega ese momento te arrasa, te vuelve aire y lo importante es amar, amar sin razones, sin especulaciones, amar y sólo amar, porque esa es la verdadera naturaleza del amor.

03 diciembre, 2009

No Te...

No te hieras por sincero.
No te culpes por nada,
No te liberes de todo.
No digas "no puedo", si la verdad es "no quiero".
No te llenes de preguntas.
No busques lejos las respuestas.
No te guardes palabras.
No pierdas los silencios.
No te quedes sin sueños.
No me juzgues sin tiempo.
No te vayas sin mi.
No juegues conmigo.

Pero si, no podes evitarlo
y te heris por sincero,
te culpas por nada,
te liberas de todo,
decis "no puedo" si la verdad es "no quiero",
te llenas de preguntas y buscas lejos las respuestas,
te guardas las palabras,
perdes los silencios,
te quedas sin sueños,
me juzgas sin tiempo,
te vas sin mi y jugas conmigo,
entonces no me hagas decirte:
No te hieras por sincero.
No te culpes por nada,
No te liberes de todo.
No digas "no puedo", si la verdad es "no quiero".
No te llenes de preguntas.
No busques lejos las respuestas.
No te guardes palabras.
No pierdas los silencios.
No te quedes sin sueños.
No me juzgues sin tiempo.
No te vayas sin mi.
No juegues conmigo...