Con el paso del tiempo, mis viajes diarios en los colectivos de la línea 96 “Constitución – por autopista” o vulgarmente llamado “el del cartel amarillo”, se ha vuelto una total odisea.Todo comienza alrededor de las 9 y media de la mañana cuando me dirijo hacia la parada del respectivo autobús. Me siento en un banquito y lo espero y lo espero y lo sigo esperando... hasta q veo que va asomando su gran estructura por los espacios de la avenida Cristiania.Muchas veces subo ultima y muchas otras primera (la minoría).Ya arriba del colectivo me invade la primer frustración que compone una GRAN FRUSTACIÓN que para mi significa viajar en ese medio de transporte... LA INDECISIÓN: allá o acá ??... al ver q no hay asientos disponibles digo... “¿me quedo parada o me siento en algún rinconcito de los desniveles plásticos que forman el “96”?¿Voy al medio?¿Cerca de la puerta de adelante o cerca de la puerta de atrás? De todas maneras SIEMPRE termino en otro lugar que no fue precisamente en el que estuve desde que subí al colectivo.
Aunque hay algo que pasa la mayoría de las veces, EL SEÑOR TORPE es el que tengo al lado mío... el que se agarra de un pasamanos o se agarra de otro (sufre una indecisión parecida a la que me corresponde, en otro nivel, claro) la cuestión es que no importa de cual se tome este caballero, SIEMPRE se balancea y amaga que va a caerse encima mío en CUALQUIER MOMENTO (cuando digo “caballero” individualizo una pluralidad).
Pero eso no es lo peor... el “viaje de ida” no se compara en lo mas mínimo con el “viaje de vuelta”... es terrible... Esto se debe (creo yo) a que viene de Constitución, entonces SE LLENA DESDE EL PRINCIPIO, lo cual NO NOS DA LUGAR a los que subimos en la ULTIMA parada.En ese colectivo no entra un alfiler; la gente va hasta el techo, y la mala onda de los colectiveros NO AYUDA SEÑORES... NO-A-YU-DA!!!Otro “factor frustración” me perturba, acompañado de un cansancio provocado por un largo día de trabajo, mas una INCOMODIDAD inexplicable, mas una ira inigualable por aquellos que pasan por al lado de uno y lo golpean y lo chocan y lo empujan... yo digo... NO ME VEN?????????Y como si fuera poco... tengo la maldita costumbre de posarme justo enfrente de la maquina de los boletos, donde un cartel luminoso con muchos puntitos de color verde forman la maravillosa frase “INDIQUE SU DESTINO”... a lo cual respondo interiormente...
NO
LO
SE
Se entiende? Y sigo pensando... “cuanto deseo un asiento”... pero no! Ahí es cuando me doy cuenta que soy una egoísta y que aproximadamente 40 personas estas deseando lo mismo que yo en ese preciso momento!
En fin, lo único que puedo decirles es... gracias por la inspiración... y tratemos de mirar un poco mas allá de lo que tenemos enfrente.
Aunque hay algo que pasa la mayoría de las veces, EL SEÑOR TORPE es el que tengo al lado mío... el que se agarra de un pasamanos o se agarra de otro (sufre una indecisión parecida a la que me corresponde, en otro nivel, claro) la cuestión es que no importa de cual se tome este caballero, SIEMPRE se balancea y amaga que va a caerse encima mío en CUALQUIER MOMENTO (cuando digo “caballero” individualizo una pluralidad).
Pero eso no es lo peor... el “viaje de ida” no se compara en lo mas mínimo con el “viaje de vuelta”... es terrible... Esto se debe (creo yo) a que viene de Constitución, entonces SE LLENA DESDE EL PRINCIPIO, lo cual NO NOS DA LUGAR a los que subimos en la ULTIMA parada.En ese colectivo no entra un alfiler; la gente va hasta el techo, y la mala onda de los colectiveros NO AYUDA SEÑORES... NO-A-YU-DA!!!Otro “factor frustración” me perturba, acompañado de un cansancio provocado por un largo día de trabajo, mas una INCOMODIDAD inexplicable, mas una ira inigualable por aquellos que pasan por al lado de uno y lo golpean y lo chocan y lo empujan... yo digo... NO ME VEN?????????Y como si fuera poco... tengo la maldita costumbre de posarme justo enfrente de la maquina de los boletos, donde un cartel luminoso con muchos puntitos de color verde forman la maravillosa frase “INDIQUE SU DESTINO”... a lo cual respondo interiormente...
NO
LO
SE
Se entiende? Y sigo pensando... “cuanto deseo un asiento”... pero no! Ahí es cuando me doy cuenta que soy una egoísta y que aproximadamente 40 personas estas deseando lo mismo que yo en ese preciso momento!
En fin, lo único que puedo decirles es... gracias por la inspiración... y tratemos de mirar un poco mas allá de lo que tenemos enfrente.