Es como si yo fuera la autora de la historia, mi frente el papel y mis pensamientos las palabras. Es como si todo lo que quisiera que pase sucede en el momento en que lo escribo en mi mente. Pero me pasa algo particular: me quedo quieta en un palabra, y la repito una y otra vez, hasta que pierde sentido y me olvido de lo que significa.
Su nombre es el que suena diferente.