Estar con alguien es una elección. Eso es lo que pido: elegir.
Es fácil no hacerlo. Ir siempre por el mismo camino, nunca un desvío, una sorpresa. En mi opinión, es una manera rara de vivir.
Tenemos pánico a elegir, y esta bien, porque siempre que lo hagamos algo vamos a perder.
El mundo esta lleno de posibilidades y me imagino que ninguno quiere perdérselas. Pero como dicen, todos los extremos son malos. Si elegimos todo, no elegimos nada. Y si alguno busca la libertad, esto tampoco lo es, porque estaríamos presos de nuestra indecisión.
Es fácil no hacerlo. Ir siempre por el mismo camino, nunca un desvío, una sorpresa. En mi opinión, es una manera rara de vivir.
Tenemos pánico a elegir, y esta bien, porque siempre que lo hagamos algo vamos a perder.
El mundo esta lleno de posibilidades y me imagino que ninguno quiere perdérselas. Pero como dicen, todos los extremos son malos. Si elegimos todo, no elegimos nada. Y si alguno busca la libertad, esto tampoco lo es, porque estaríamos presos de nuestra indecisión.
Es simple, no elegimos por miedo a perderlo todo, pero terminamos por no elegir nada y créanme que eso es mucho peor.
Cuando no elegís, la vida lo hace por vos, y eso no es ser libres.
Si no elegís nada, no tenes nada. Lo que tenes son muchas razones para decir si, y muchas para decir no.
Cuando no elegís, la vida lo hace por vos, y eso no es ser libres.
Si no elegís nada, no tenes nada. Lo que tenes son muchas razones para decir si, y muchas para decir no.
Si ahora mismo digo que quiero estar con vos, estoy eligiendo. Sos una opción entre distintas opciones, pero no el único, sino el mejor.